miércoles, 9 de marzo de 2011

Somos jóvenes, ¿Qué puede pasar?

“La juventud mexicana viste de negro, sí, y es que tumbas hambrientas hay muchas,  ellas no discriminan, aunque últimamente gustan de victimas jóvenes”.
En 2004 hubo un total de 27,562 defunciones de jóvenes entre 15 y 29 años (INEGI) y a pesar de las situaciones violentas de los últimos años, hay otra razón para tantos decesos.  Los problemas de salud son una de las principales causas y podrían ser prevenidos con un simple chequeo médico. Puede parecer innecesario o absurdo, pero la realidad es que la prevención salva vidas.
La principal razón por la que no se detectan muchas enfermedades a tiempo es porque son asintomáticas, y cuando lo hacen ya es muy tarde.  Muchas enfermedades congénitas no se desarrollan hasta la adolescencia donde se sufren cambios tanto físicos como psicológicos. Hacer un chequeo en esta etapa puede detectar nefropatías, cardiopatías, neuropatías etc… que pueden llevar a enfermedades crónicas y a corto plazo, a la muerte.
Otros factores como la obesidad -que suelen ser considerados únicamente como afecciones estéticas- son importantes, usualmente está asociada a desnutrición. Ya que es un estado inflamatorio crónico, puede causar ateroesclerosis, daño cardiovascular, trombo embolia pulmonar etc… un sinnúmero de enfermedades que son complicadas hasta en la pronunciación y no necesitamos ser médicos para saberlo. Un 38.3% de las mujeres de entre 12 y 49 años tienen sobrepeso y la entidad con mayor prevalencia de este en mujeres mayores de 20 años en el país, es Puebla con 41.6 (ENSANUT 2006).
Todos sabemos que el cáncer es más común día con día, la mayoría conocemos por lo menos a un adulto que lo haya padecido, pero ahora se dedica a buscar presas más jóvenes. La tercera causa de muerte en hombres de entre 15 y 19 años son los tumores malignos, representando el 8% de las defunciones. En el caso de las mujeres es la segunda causa con 13.2% entre 15 y 19 años, y 11.7% entre 20 y 24 años, y aún más impactante la primera causa entre 25 y 29 años con 15.9% (INEGI 2006).
Las cifras son de miedo, y es que solo hay que vernos en el espejo para notar las sombras que cargamos, esa “maravillosa” parte de nuestra cultura a la que le importa poco lo que pase después, la fiesta mexicana empieza a temprana edad. El 52.5% de los bebedores actuales tienen entre 18 y 29 años, las personas entre 12 y 29 años representan el 43.65 de los fumadores totales (ENA 2002), y para orgullo de la ciudad, Puebla tiene el porcentaje más alto de estudiantes que empezaron a fumar diariamente antes de los diez años (ETJ 2003). Nos adelantamos a todo excepto a lo que deberíamos, nuestra salud no parece merecer un vistazo, un simple chequeo es como pedirle al sol que salga de noche.
En México se debería implementar una norma en la que al cumplir los 15 años un chequeo médico en el que se detectaran las posibles enfermedades y las que se padecen, fuera obligatorio. Aunque los costos serian altos, la cantidad de fondos empleados en el sustento de los padecimientos ser reduciría, además la vida de una persona es invaluable.

articulo argumentativo

Mi tema es la importancia de los chequeos medicos en la prevencion de enfermedades que pueden llevanos a la muerte.

domingo, 6 de marzo de 2011

"la juventud de hoy"

La juventud de hoy en día es impresionante, y sí parece obvio que lo diga alguien que pertenece a ella. Pero es verdad, probablemente a través de la historia muchos jóvenes lo hayan pensado, pero la realidad es que somos una combinación perfecta entre lo que otras generaciones que cambiaron al mundo tuvieron, y lo que les falto a las que no lograron hacer nada impresionante.
Se nos acusa de ignorantes de nuestra realidad, pero lo cierto es que nadie estuvo nunca más informado que nosotros -no es su culpa, es solo que a nosotros se nos ha dado la oportunidad de saberlo todo en el momento que pasa- y por lo tanto estamos mucho más conscientes de los problemas que hay en el mundo, nos preocupamos por la sociedad que nos rodea y el medio ambiente, tenemos los ojos puestos en todo. Es como dice Victoria Hardy, directora ejecutiva de esta investigación realizada por la multinacional del entretenimiento Disney, la consultora TNS y The Future Laboratory, somos “una generación positiva y socialmente concienciada que utiliza la tecnología que les rodea para crear un impacto positivo en sus vidas y en su comunidad”.
Las generaciones pasadas están llenas de personas que trabajaron incasablemente para obtener lo que buscan y poder proveer a sus hijos de aquellas cosas que tuvieron o que no pudieron tener, de cualquier forma es una generación que da. No hay que verlo desde el lado negativo, el tener todo lo necesario no nos hace inútiles, no hace ambiciosos en un buen sentido, nos muestra que si ellos pudieron, nosotros podemos alcanzar cualquiera que se a nuestro propósito.
Uno de los principales “problemas” que ven en nuestra generación, es el “respeto perdido” por los padres, el no hacer lo que nos dicen. Pero no se dan cuenta que eso se llama pensar, tener elección y decisión, no se trata de seguir las reglas con una venda en los ojos, tenemos un pensamiento propio, somos individuos capaces de crear una “ideología propia”, analizamos el mundo, no solo existimos en él, tenemos una nueva forma de ver las cosas. Aunque puede ser considerado que la relación padre-hijo ha perdido su importancia, no es así, simplemente ha cambiado. Nuestros padres no son nuestros dueños ni jefes, son familia que ayuda y enseña pero también aprende.
Se dice que los niños de ahora crecen demasiado rápido, pero eso es simple evolución natural, desde que nacen se desarrollan más rápido que antes. La educación también ayuda a esto, no se trata de arrojar datos a la cabeza de los niños se trata de enseñarles el valor que esa información tiene, lo importante y útil que les puede ser, y además de dónde viene, que entiendan el porqué de las cosas. Se quejan de cómo buscan convertirse en seres que participan en actividades sociales que no son apropiadas para su edad -aunque probablemente no sean benéficas para ellos ni para nadie- pero es algo normal,  es meramente un impulso por conocer lo desconocido. La inserción social activa a una edad más temprana no hace mas que prepararlos desde antes para el mundo en el que van a vivir, los arranca de esa burbuja en que se habían estado criando niños por siglos que no ayudaba a enfrentar la realidad
Muchos afirman que los valores se han perdido, pero quiénes son ellos para decirlo. Los valores no son lo que le parezca a unos simplemente y si creen en ellos entonces deben respetar a los demás y el hecho de que las ideas y los tiempos cambian, lo que fue ayer no puede ser ahora –a menos no exactamente igual-, claro que los valores existen, hoy en día no son simples “normas“ que hay que seguir, se toman en consideración a las demás personas, no se trata de ser absolutistas sino comprensivos. Se quejan de la “perdida” de los valores porque los padres no se imponen ante sus hijos, porque no los regañan –o maltratan- como antes, pero no ven que ellos hacen algo más valioso, ellos escuchan a sus hijos, los comprenden, dialogan, les dan su lugar como personas, los respetan y así les enseñan a respetar. Los padres de ahora tienen una forma diferente de enseñar, no se trata simplemente de decir que hacer y que no, se trata de dejarlos verlo por sí mismos para que realmente entiendan, y por supuesto que no ven a los hijos como un estorbo, solo comprenden que aunque nos dieron la vida, ellos tienen una propia y no estamos en este mundo para depender unos de otros, sino para acompañarnos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La muerte es lo único seguro en la vida

No podemos tener la muerte en vida, una vez que mueres ya no vives. Puedes saber con certeza que llegara pero cuando sea así, no lo vas a saber, ni ver, ni sentir porque ya no estaras vivo. No puedes conocer la muerte en vida.